Zuccardi Valle de Uco presentó la añada 2020 de sus vinos de fincas y parcelas

Por Manuel Recabarren

El último tramo del calendario llega siempre rebosante de novedades vitícolas: lanzamientos, premiaciones, puntajes y, sobre todo, presentaciones de nuevas añadas. Algunas de ellas muestran los primeros frutos de las cosechas actuales; otras nos hacen saltar unos años para atrás.

Este último es el caso de Zuccardi Valle de Uco, con Finca Piedra Infinita, Finca Canal Uco, Finca Los Membrillos, Finca Las Cerrilladas, Supercal y Gravascal recién presentados. Ya todos podemos comenzar a apreciar el trabajo que Sebastián Zuccardi, Laura Principiano, Martín Di Stefano y su equipo realizaron durante 2020. Para aprovechar la ocasión, hablamos con Sebastián para conocer las características de este año para Zuccardi Valle de Uco y cuánto afecta la añada en el producto final.

-¿Cómo fue esta añada para el Valle de Uco?
SZ: La 2020 es una añada que podríamos considerar dentro de las cálidas. Hubo una menor cantidad de uva, por eso fue muy temprana. Cosechamos entre ocho y diez días antes de la fecha normal, lo cual es muchísimo para un momento de cosecha. Igualmente, creo que las añadas desafiantes son las que ponen a prueba el nivel del productor y, sobre todo, de quienes nos dedicamos a cultivar la viña. Creo que inclusive en añadas difíciles se pueden lograr grandes vinos. Por supuesto que, para lograrlo, se requiere precisión, cercanía y una lectura del año muy acertada. Pero creo que es en estas añadas cuando más se ven las diferencias del trabajo en el viñedo.

-¿Y para tus vinos?
SZ: Yo particularmente estoy muy contento. Cuando pruebo los vinos siento que hemos cosechado en el momento justo, que hemos leído e interpretado muy bien el año, hicimos maceraciones más cortas, buscando que la textura le gane todo el tiempo a la dulzura. Entonces, al probar los vinos, si bien siento que tienen un lado con un poco más de fruta -es natural que sea así porque el año nos lleva a eso- los encuentro finos y muy elegantes.

-¿Alguna finca o paraje los sorprendió particularmente en 2020?
SZ: De las zonas donde cultivamos me sorprendió Paraje Altamira y, en particular, la finca Canal Uco, que da un salto alto en esta añada. Pero creo que todos los vinos están muy bien.

-¿Cuánto influye el efecto añada en los vinos que producen?
SZ: Un vino tiene que hablar del productor, del lugar e indefectiblemente tiene que hablar del año. Nuestros vinos tienen que leer el año. Por supuesto que esa lectura del año está “filtrada” por nuestra mirada. Nuestra interpretación se muestra a través de lo que hacemos, sobre todo en el viñedo y en la toma de decisiones para sostener un estilo de trabajo. Nosotros tenemos que mantener nuestra identidad, nuestra interpretación y nuestro estilo que tiene que ir en un camino. Pero el año sin duda tiene que ser parte de un vino.

-A medida que pasa el tiempo y el trabajo en cada finca se va afinando, ¿ese efecto se minimiza?
SZ: Creo que la experiencia como productores va haciendo que seamos cada vez más finos en la forma de trabajar y leer los años. Entramos al 2020 con la experiencia de una añada caliente como fue la 2017 y yo creo que esa experiencia nos hizo ganar muchísimo. Siento que si se ponen los vinos a ciegas nadie diría que se trató de un año caliente. Sí de un año de más fruta, pero es una fruta muy nítida, muy crocante y muy pura.

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