Por Camila Barreiro
La línea Aluvional nació con un propósito claro: mostrar, con honestidad y transparencia, la identidad de distintos parajes del Valle de Uco a través del Malbec. Ya lo habían hecho con Altamira y Gualtallary, dos nombres que hoy resuenan en la alta vitivinicultura argentina. Ahora, el desafío se transporta a San Pablo, un territorio extremo, frío y lleno de contrastes, que se convierte en protagonista de esta nueva etapa.
“Aluvional es nuestra búsqueda de expresar la identidad particular de diferentes parajes del Valle de Uco. ¿Qué es lo que hace que nuestros lugares sean diferentes pero que a la vez posean características en común? La Cordillera de los Andes, fuente inagotable de riqueza y diversidad”, cuenta al respecto Sebastián Zuccardi.
San Pablo es un rincón privilegiado del Valle de Uco. Ubicado a 1400 metros sobre el nivel del mar y apenas a 700 metros del frente montañoso, es un lugar en el que conviven el verdor y la piedra, los árboles nativos con los arroyos de deshielo.
El suelo cuenta su propia historia: formaciones aluviales del río Las Tunas, con gravas cubiertas de carbonato de calcio a partir de los 80 centímetros de profundidad. En ese subsuelo mineral se asienta este Malbec que traduce la geología en aromas y texturas.
“Cuando comenzamos a explorar el Valle de Uco, entendimos que el común denominador de sus viñedos es el origen de sus suelos. Son suelos aluviales, originados hace y durante millones de años por los aluviones que, a través de la fuerza arrolladora del agua, transportaron desde la montaña todas las rocas, sedimentos y minerales sobre los que hoy crecen nuestras vides”, explica Zuccardi.
Un Malbec sobrio y fresco
El debut de Aluvional San Pablo llega con la cosecha 2021, un año fresco y húmedo que permitió a la uva madurar lentamente, alcanzando un equilibrio notable de azúcar y acidez, junto a taninos firmes y elegantes. Cada parcela del viñedo fue cosechada en su momento justo, una práctica que refleja la minuciosidad del equipo enológico para capturar la diversidad de este lugar.
La vinificación se mantuvo fiel a la filosofía de la bodega: movimiento de la uva por gravedad, fermentación en vasijas de concreto con levaduras nativas y crianza también en hormigón. Un camino pensado para dejar que el terroir hable sin maquillajes.
El resultado es un Malbec sobrio y fresco, con notas herbales, taninos austeros y una textura delicada que sostiene una gran elegancia.
En cada botella de Aluvional hay un intento de fijar la memoria del paisaje. Porque hablar de estos vinos es hablar de la gente que trabaja las viñas, de la cultura de montaña, de una historia que se escribe en paralelo con la geografía.
“Así es como encontramos diferentes parajes al pie de la Cordillera, con una enorme heterogeneidad de paisajes, suelos y climas, de gente que los trabaja, de cultura y de historia. Y nuestro desafío es mostrar esa identidad con transparencia, por eso elegimos el Malbec como vehículo de expresión”, resume Zuccardi.
San Pablo, entonces, es la cristalización de un esfuerzo por comprender y dar a conocer lo que significa elaborar vinos de altura en un país donde la montaña no es un telón de fondo, sino el verdadero corazón de la vitivinicultura.
La historia de la familia Zuccardi comenzó en 1963, cuando Alberto, el fundador, plantó sus primeros viñedos en Mendoza. Desde entonces, la búsqueda de innovación y de fidelidad con el lugar se convirtió en el sello de la casa. Hoy, con Sebastián al frente de la enología y con un equipo que piensa el vino desde la tierra hacia la copa, Zuccardi Valle de Uco es sinónimo de calidad y de un estilo profundamente ligado al territorio.
El lanzamiento de Aluvional San Pablo 2021 reafirma esa filosofía. No se trata solo de ofrecer un vino nuevo, sino de sumar una voz distinta al coro de expresiones que el Malbec puede alcanzar en Mendoza.