Viñedos Propios: el nuevo manifiesto de Viña Cobos para expresar el alma de Mendoza

Por Camila Barreiro

Viña Cobos, la bodega fundada en 1998 por el reconocido enólogo norteamericano Paul Hobbs, inicia una nueva etapa en su icónica colección Viñedos Propios. Con el lanzamiento de la cosecha 2022, la casa mendocina reafirma su compromiso con la calidad, la autenticidad y la expresión de origen, en una propuesta que celebra la diversidad de terroirs emblemáticos de Mendoza a través de vinos de selección de hileras.

Nacida con el propósito de mostrar la riqueza y el potencial de parcelas minuciosamente elegidas, Viñedos Propios representa hoy una declaración de principios. Cada vino surge de un trabajo artesanal de observación, degustación y análisis sensorial planta por planta. Bajo una filosofía de máxima interacción y mínima intervención, el equipo técnico de Viña Cobos logra que cada copa revele la esencia única del lugar del que proviene.

“Viñedos Propios es la síntesis de nuestra búsqueda permanente de calidad y autenticidad. Es el resultado de un trabajo artesanal: recorrer cada día los viñedos, observar, degustar y estudiar cada planta para que cada botella transmita la esencia de su lugar con nitidez y elegancia”, afirma Diana Fornasero, enóloga de la bodega.

Tres viñedos, una misma visión
La colección está compuesta por tres viñedos de prestigio: Hobbs (Agrelo, Luján de Cuyo), Zingaretti (Villa Bastías, Tupungato) y Chañares (Los Árboles, Tunuyán). Cada uno imprime su sello inconfundible y permite explorar la diversidad de suelos, altitudes y microclimas mendocinos.

El Malbec, presente en los tres, se erige como hilo conductor y símbolo de identidad, demostrando cómo un mismo varietal puede transformarse según el terroir. A su lado, el Cabernet Sauvignon de Hobbs, el Chardonnay de Zingaretti y el Cabernet Franc de Chañares completan un recorrido por distintas expresiones de elegancia y carácter.

En Agrelo, el Viñedo Hobbs –el primero en propiedad de la bodega– combina tradición y equilibrio. Sus 13,7 hectáreas de Malbec y Cabernet Sauvignon dan vida a vinos de taninos jugosos y aterciopelados, fieles a la tipicidad de Luján de Cuyo.

El Viñedo Zingaretti, en Villa Bastías, remite a la historia vitícola de fines del siglo XIX. Con hileras estrechas y suelos franco-arenosos, origina vinos de notable concentración, aromas florales y una mineralidad marcada.

Por su parte, el Viñedo Chañares, en Los Árboles, Tunuyán, destaca por su diseño en círculos concéntricos y su entorno de flora autóctona. Allí, las 17 hectáreas de Malbec y Cabernet Franc producen vinos de estructura firme, taninos finos y notas especiadas. Es también el origen del ícono Cobos Malbec, símbolo de la bodega en el mundo.

Una filosofía que trasciende el tiempo
Cada parcela se interpreta con precisión para alcanzar la máxima expresión del terroir. La interacción entre agronomía y enología se basa en la observación y el respeto por el entorno, bajo prácticas sustentables que aseguran la continuidad del equilibrio natural.

Scroll al inicio