Verano en los viñedos: los trabajos clave para llegar a grandes vinos

Por Manuel Recabarren

La vendimia se encuentra cada vez más cerca y pronto la labor de un año entero dará sus frutos. Durante el último año -o ciclo de la vid, como se prefiera medir- estuvimos repasando en LetrAAS, junto a productores argentinos. los trabajos realizados en cada estación: cubrimos el otoño, el invierno y, recientemente, la primavera. Antes de cosechar, es hora de poner la lupa sobre cómo trata el verano a los videos de nuestro país.

“El verano se ha presentado con un clima hasta ahora benigno, con días con temperaturas máximas no muy elevadas y con ingresos de frentes fríos cada semana, que traen inestabilidad, a veces acompañada de lluvias”, comenta Edgardo Del Pópolo, viticultor de Susana Balbo. “En diciembre tuvimos en la parte alta del Valle de Uco, en nuestro viñedo de Gualtallary, precipitaciones acumuladas de 46 mm, esto es un 24% por encima del promedio histórico del mes; y en enero llevamos 20 mm y esperamos más lluvias en lo que falta del mes”.

Del Pópolo explica que cada ingreso de frío, además de provocar lluvias, hace descender las temperaturas. Esto explica que los promedios sean más bajos que los históricos para estos meses. “Con estas condiciones, las plantas están cumpliendo su ciclo bajo buenas condiciones, se las ve saludables y equilibradas”, agrega.

Pablo Cúneo, Director de Enología de Bodega Luigi Bosca, coincide y agrega que “si bien a principios de la primavera algunas heladas afectaron a las zonas más frías del Valle de Uco, las condiciones del resto de la estación y el principio del verano han sido muy buenas en términos de temperaturas, con un clima seco y sano”.

Sobre la proximidad de la madurez, su aporte indica que “la fenología desde brotación marca un anticipo de una semana en promedio, respecto al de los últimos años. Los viñedos desarrollaron un follaje completo y sano de manera temprana. Hasta el momento, la viña muestra un estado de sanidad muy bueno”. El equipo de Luigi Bosca ha comenzado a cosechar uvas para la elaboración de vinos base de espumante, con una buena expresión aromática y gran balance entre azúcar y acidez, lo que augura un buen año, si hablamos de calidad.

“Está siendo un verano un poco atípico” declara por su parte Federico Isgro, ingeniero agrónomo de Bira Wines. “Hace calor, pero no hemos tenido olas de semanas continuas, como en otras ocasiones”. En ese sentido, coincide en que esta temporada podría denominarse como poco severa, debido a esta frescura anticipada y continúa asegurando que “va a ser un año de una maduración muy linda”.

Siguiendo con lo inesperado, Isgro marca que las lluvias en toda Mendoza aumentaron su frecuencia en el mes de enero. “Está lloviendo dos o tres veces por semana, poquito pero llueve; eso suele pasar en febrero”, explica.

El verano ameno no respetó los límites mendocinos y llegó a otras regiones. En La Rioja, la temporada es “húmeda y fresca, sobre todo en las noches”, comenta Matías Prieto, ingeniero agrónomo de Chañarmuyo, antes de predecir una buena vendimia, con niveles altos de acidez cuando se alcance la madurez.

Con todo marchando acorde al plan y las condiciones climáticas acompañando favorablemente, se podría creer que los productores se relajan. Error: la atención sigue tan aguda como siempre. “Debemos monitorear permanentemente la sanidad de los viñedos y el control de las malezas, para mantener la humedad relativa baja y llegar con racimos sanos a la cosecha”, advierte Prieto.

Del Pópolo, mientras tanto, declara en siguiendo la misma línea: “estamos a un mes o mes y medio de la cosecha, dependiendo de la zona y variedad; la mayoría de las labores están finalizadas. Hemos terminado los desbrotes, el posicionamiento de brotes, los tratamientos preventivos contra posibles enfermedades y estamos manteniendo riegos con frecuencia y láminas de acuerdo a los requerimientos de cada caso. Es importante mantener el viñedo en buen estado, saludable, con brotes de vigor equilibrado y sanos. De seguir el clima comportándose como hasta ahora, tendremos una cosecha de muy buena calidad”.

El optimismo es compartido por Isgro, quien agrega que “los trabajos típicos de verano en el viñedo son los relacionados al manejo de la canopia, para lograr la sombra adecuada que necesita cada racimo” y así llegar de manera óptima al momento de cosecha.

“En esta época es muy importante el seguimiento de la sanidad y el manejo hídrico del viñedo. Buscamos tener una planta que esté activa y enfocada en la madurez de los racimos” concluye Cúneo. “También comienza el seguimiento de la madurez, que es fundamental para llegar con uvas con el perfil de madurez y equilibrio adecuado de acidez, taninos y fruta. Comienza el tiempo de probar uvas.” Probablemente, el mejor de todos.

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