Vacaciones 2026: la ruta del vino, de la Cordillera al Mar

Por Nicolás Orsini

La temporada de verano 2026 ha llegado con una fuerza renovada para el turismo del vino en Argentina. Las bodegas ya no se limitan a abrir sus puertas para una visita técnica; hoy ofrecen experiencias 360° que van desde la alta gastronomía orgánica en Gualtallary hasta atardeceres con vinilos frente al mar en la Costa Atlántica.

Este año, la tendencia marca una clara diversificación. Así se pueden encontrar propuestas de lujo para paladares exigentes, opciones descontracturadas para familias y activaciones vibrantes para quienes buscan fiesta en la playa.

A continuación, un repaso por las principales novedades que las bodegas han preparado para disfrutar del vino, ya sea al pie de los Andes o con los pies en la arena.


Gualtallary: Lujo sustentable y experiencias sensoriales
En el corazón del Valle de Uco, Domaine Bousquet propone su Experiencia Gaia: un programa que combina alojamiento, gastronomía y aventura bajo el sol mendocino.

La propuesta gastronómica, liderada por el Chef Ejecutivo Adrián Baggio, se destaca por su versatilidad. Para quienes buscan algo relajado, los Jardines de Gaia ofrecen opciones a la carta muy accesibles y el menú Cosecha Compartida es ideal para disfrutar de platitos y vinos en un entorno distendido.

Sin embargo, el plato fuerte está en la exclusividad. La bodega ofrece la Chef’s Table, donde se interactúa directamente con el chef, y la Experiencia del Chef, un menú sorpresa de 6 pasos que revela la inspiración detrás de cada plato.

Para los espíritus aventureros, Domaine Bousquet propone cabalgatas entre viñedos seguidas de un almuerzo de 5 pasos. También se suman los fogones al atardecer, diseñados para honrar los sabores de la tierra mientras cae el sol.

Pero la innovación más disruptiva de la temporada es la Sense Experience. Se trata de una degustación a ciegas que incluye efectos especiales, estímulos táctiles y sonoros, y música en vivo, llevando la cata a un plano emocional inédito. Todo esto se complementa con la posibilidad de hospedarse en el Gaia Lodge, un pequeño hotel de 7 habitaciones inmerso en la finca.

 

Agrelo: Cocina de fuegos y picnics entre viñedos
En Luján de Cuyo, Susana Balbo pone el foco en CRIOS, su espacio descontracturado que se consolida como protagonista del verano.

La experiencia gira en torno a la cocina de fuegos y el disfrute al aire libre, con vistas privilegiadas al Cordón del Plata. Los visitantes pueden optar por un Menú de Fuegos de pasos o a la carta, inspirado en las costumbres argentinas, o elegir la opción de picnics. Esta última alternativa invita a relajarse en los jardines con empanadas, sándwiches y una botella de vino, conectando directamente con el entorno natural.

Además de la gastronomía, la bodega mantiene activas sus visitas guiadas, incluyendo recorridos por La Capilla, su sala de microvinificación. Para quienes buscan aprender haciendo, siguen vigentes las clases de cocina y el Blending Art, donde cada visitante puede crear su propio corte de vino.

 

Maipú: Tradición familiar y menús para todos.
Si el plan es más familiar y cercano a la ciudad de Mendoza, Bodega Domiciano en Coquimbito ofrece una alternativa ideal para vivir un verano entre viñas históricas. Esta bodega, construida en 1919 con ladrillos de adobe, combina tradición y modernidad en su arquitectura.

Para la temporada 2026, Domiciano diseñó una oferta gastronómica muy completa que se adapta a distintos perfiles. De lunes a sábados, es posible disfrutar de almuerzos que van desde un menú de cuatro pasos maridado hasta un menú ejecutivo con platos contundentes como ladrillo de osobuco braseado o marinera de gatuzo.

Un gran diferencial es su enfoque en la familia: cuentan con un menú infantil que incluye milanesas o pastas y una paleta helada, asegurando que los más chicos también disfruten la visita.

Para quienes prefieren algo más ligero, el Menú Manso ofrece pasteles fritos y lasaña, mientras que su opción de tapeo permite picar croquetas de hongos o sándwiches de carne braseada en un ambiente relajado. Por supuesto, las visitas guiadas por la sala de tanques y la cava de barricas siguen siendo el corazón de la experiencia.


La Costa Atlántica: El vino baja a la playa
El verano 2026 confirma que el vino no se queda solo en la montaña. Terrazas de los Andes desembarca en Mar del Plata con su ciclo After Wine, una propuesta que busca extender el ritual del vino hacia un encuentro más contemporáneo .

Este ciclo combina la frescura de los vinos de altura con la calidez de los vinilos. Con fechas programadas en locaciones clave como Casa Mandinga y Cava Federal, la marca apuesta a un ambiente donde la música en vivo y la gastronomía de platitos son protagonistas.

Las estrellas de estas noches serán el Terrazas de los Andes Reserva Pinot Noir y el Chardonnay, vinos frescos ideales para el clima costero. El Pinot Noir, elaborado con uvas de Gualtallary a más de 1200 metros de altura, responde a la tendencia de tintos más ligeros y bebibles.

Por su parte, Chandon reafirma su presencia en la costa con su campaña Summer Roads. Tras un exitoso inicio en Punta del Este en el parador La Susana, la marca de burbujas llega a Pinamar con un sunset en Kota Beach.

La propuesta de Chandon se centra en la versatilidad de sus etiquetas Délice, Apéritif y Délice Rosé, perfectas para la coctelería y el consumo con hielo. Además de los eventos al atardecer, la marca desplegará las «Chandon Nights» en bares y discos, ofreciendo cócteles especiales para celebrar las noches de verano.


José Ignacio: El encuentro del lifestyle y los motores
Cruzando el charco, la temporada esteña también tiene su cuota de exclusividad vitivinícola. Pulenta Estate se unió a Porsche para inaugurar un espacio de verano en José Ignacio, Uruguay, que fusiona vino, autos y diseño frente al mar.

Este espacio, rodeado de dunas y con una estética minimalista, funciona como un punto de encuentro íntimo para amigos de la marca y clientes. La propuesta va más allá de una simple degustación; busca transmitir un estilo de vida compartido.

El lugar será escenario de desayunos sensoriales, cenas privadas y test drives de los últimos modelos de Porsche, todo acompañado por la alta gama de vinos de la bodega mendocina. Como bien resume Nina Pulenta, la idea no es solo mostrar productos, “sino compartir una historia y una forma de disfrutar, relajados después de la playa”.

El verano 2026 nos demuestra que el vino argentino tiene una propuesta para cada momento: desde la solemnidad de una sala de barricas centenaria en Maipú hasta la vibrante energía de un DJ set en Mar del Plata. Solo queda elegir la copa y el destino.

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