Por Ana Paula Arias
El Master of Wine y crítico inglés Tim Atkin estuvo en nuestro país por casi un mes, del 13 de febrero al 9 de marzo, visitando diferentes regiones y bodegas. Por 15° año consecutivo, Wines of Argentina se encargó de gestionar su agenda y coordinar su degustación anual de vinos, una actividad sumamente esperada por productores/as de norte a sur, que servirá de base para la elaboración de su reporte sobre Argentina. Degustó un total de 1.200 vinos de todas las regiones vitivinícolas.
Puntajes y reseñas
Tim Atkin tiene una especial manera de trabajar en lo que concierne a la evaluación de vinos. Lo hace con un profundo respeto y una pasión que lo lleva a ir más allá de lo puramente analítico, por eso es uno de los divulgadores más respetados entre los productores de todo el mundo.
Cuando llegaron los puntajes al mundo del vino de la mano de Robert Parker, todo cambió. Parker inauguró una manera particular de puntuar en la que la escala empezaba en los 85 puntos, dando la sensación de que todos los vinos probados eran de “buenos” para arriba. El método de evaluación de los 15 puntos tuvo su auge a principio de los 2000 y muchos análisis a ciegas entre aficionados solían hacerse de esa forma. Había una sensación de objetividad y un criterio empírico del puntaje. Era una época tal vez más simple, donde el buen gusto estaba monopolizado por revistas y popes que le decían al consumidor qué era lo llanamente bueno, qué era lo muy bueno y lo que no podían dejar de probar.
Las cosas cambiaron alrededor del 2010. La masividad de internet trajo consigo una idea de democratización del conocimiento y una amplificación de opiniones sobre casi cualquier tema. Y sobre llovido, mojado, un nuevo jugador apareció en escena: Vivino, la plataforma donde cualquiera puede puntuar un vino. En este contexto, los puntajes son de uso tan masivo que cuesta encontrar un referente entre los miles de críticos instantáneos que, con conocimiento o no, destruyen y elevan etiquetas como si tal cosa.
Así, que Tim Atkin recorra viñedos, hable con los productores, interprete el patchwork de zonas y denominaciones que diariamente aparecen en el mapa, no solo es bienvenido sino también necesario.
Un recorrido por todo el país
La agenda que diseñó WofA para Atkin contempló una estadía de 25 días en nuestro país, iniciando en Buenos Aires con degustaciones de bodegas de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, Córdoba y algunos proyectos de la provincia de Buenos Aires y Patagonia. También se organizó una cena especial con degustación de blancos y espumosos junto a Delvis Huck y Alma Cabral, consagradas en el podio del concurso Mejor Sommelier de Argentina en 2022 y grandes referentes femeninas de la sommellerie nacional.
Una de las paradas más esperadas fue la de la Patagonia, donde Atkin recorrió bodegas de Río Negro y Neuquén y tuvo la oportunidad de conversar con representantes de 13 proyectos de la zona.
Su presencia en el sur del país puso de manifiesto la intención de Wines of Argentina por lograr representatividad de las diferentes regiones vitivinícolas en sus actividades, reconociendo el valor diferencial del sur argentino en la producción y comunicación de nuestros vinos en el exterior.
“Estoy muy feliz de volver a una región que está haciendo algunos de los vinos de clima frío más interesantes de Argentina a partir de variedades tan diversas como Trousseau, Pinot Noir, Riesling, Chardonnay y Malbec. Habían pasado tres años desde mi última visita y este viaje fue un redescubrimiento de la Patagonia y agradezco a Wofa por hacerlo posible”, expresó el Maste of Wine.
Su viaje continuó por Mendoza con la visita a 30 bodegas de Primera Zona y el encuentro con representantes de otras 40 para interacciones one-on-one, con un capítulo específicamente dedicado a San Juan y San Rafael. Durante su estadía en la principal provincia vitivinícola compartió actividades junto al grupo Productores Amigos; y una velada especial acompañado por integrantes del Club de Mujeres Profesionales del Vino. A esto se sumaron diversas sesiones de degustación a puertas cerradas de las que participaron 370 vinos, principalmente de Mendoza. El tramo final de su estancia en la provincia cuyana transcurrió en el Valle de Uco, con la visita a 16 bodegas y otra docena más cuyos vinos serán degustados en instancias de carácter privado.
La diversidad es clave para entender a Argentina como productor
Si bien cuando se habla de vino en el mundo lo diverso no es novedad, la variedad de suelos, viñedos, climas y regiones argentinos expresan una verdadera potencialidad en términos económicos y de identidad vitícola. Desgranar el complejo mapa del vino argentino también es una oportunidad para que el consumidor preste atención a lo que está pasando en el mercado interno.
La riqueza geográfica permite que Argentina se distinga a nivel mundial por su capacidad para cultivar una amplia gama de cepas, cada una con sus propias características, reflejando de forma fiel las particularidades de cada terroir. Esto también influye en el surgimiento de nuevas variedades y estilos que, año a año, aparecen en las góndolas y restaurantes para hacerse lugar por fuera del Malbec. Cepas no tradicionales o viejas conocidas que encuentran en la extensión de nuestro país un lugar en el mundo donde pueden expresar su potencial mejor que en ningún otro lado.
Argentina tiene tal vez poca historia en comparación con algunos países productores de Europa. Y esto, lejos de limitar su desarrollo, ha impulsado una búsqueda constante donde productores y consumidores entienden que la identidad nacional no es algo estanco, no es algo sagrado que se termina en Mendoza. Por el contrario, hay una enorme extensión de viñedos en todo el país que marcan el ritmo de nuestra viticultura. Algo que también vino a relevar Atkin con la preparación de su informe anual.