Primavera en los viñedos: los trabajos clave para llegar a grandes vinos

Por Manuel Recabarren

Solemos prestar mucha atención a la vendimia, por razones obvias, pero cada temporada tiene sus momentos clave que definirán la calidad del vino que llegue a nuestras manos. Y esta vez nos toca conocer más sobre los trabajos en el viñedo en la estación que comenzamos a transitar: la primavera.

Pero primero, ¿cómo terminó el invierno? ¿Y cómo vienen estas primeras semanas primaverales? En Mendoza, por ejemplo, “fue más cálido con respecto al año pasado, en temperaturas medias”, comenta José Fernández Picullo, ingeniero agrónomo de Corazón del Sol en Chacayes. “Tuvimos temperaturas bien bajas al comienzo y al final del invierno, llegamos a los -9°C grados en junio, al menos dos o tres días con esa temperatura”.

“Fue un invierno seco, prácticamente sin precipitaciones. Tampoco nevó tanto en montaña, por eso también tuvimos esos días de temperaturas bajas extremas: no había humedad en el ambiente ni en el suelo”, agrega. “Una lluvia muy importante apareció durante dos días aproximadamente, en Santa Rosa; nos ayudó a llenar de manera correcta el perfil de suelo, lo que permitió un buen inicio de brotación. Viene correcta, con dos heladas en Tunuyán, pero acá en Chacayes, con tanta pendiente, el frío fluyó hacia las zonas más bajas y no nos vimos afectados”.

En Barreal el invierno también fue bueno, como comenta Andrés Biscaisaque, más conocido como el Vasco, enólogo de Los Dragones. “Acá tenemos temperaturas muy muy bajas. Pueden llegar en algunos casos hasta abajo de -10°C, como algo normal. Este año estuvimos cerca de esas temperaturas, pero nada muy extremo. Hubo poca precipitación y nieve, es un año poco nevado. Con eso vamos a tener que ser muy eficientes en el manejo del agua, ya que regamos con agua de las montañas”.

Sobre el inicio de la primavera, declara que vienen muy bien, sin heladas desde la brotación. “Pero bueno, todavía nos queda transpirar casi un mes más hasta llegar al período libre de riesgo de heladas. Proyectamos que va a ser buena, aunque dependemos del clima, que no podemos anticipar. Y de los vientos, que acá también son muy fuertes. Estamos en una época clave donde hay que cruzar los dedos”.

En una región bien distinta, como Traslasierra, el invierno también fue excepcional, como explica entusiasmado Walter Sinay, fundador de la cordobesa Achala Bodega Exótica: “este invierno comenzó atípico y finalizó de igual manera: excepcionalmente favorable para los viñedos. Diez días de frío muy intenso en junio, luego lluvias suaves y frecuentes, inusuales en el invierno de Córdoba. No sólo evitó los habituales peligros de incendio, sino que alimentó las napas de agua en todos los niveles. La primavera se ha iniciado con dos heladas, aunque no muy graves. Si continúan las lluvias suaves y frecuentes, será un año extraordinario para la vitivinicultura de Córdoba, aún mejor que el 2021”.

Los trabajos que realizan los productores en esta temporada son clave para dar comienzo a la fase productiva de la vid, como bien cuenta Sinay: “realizan trabajos de desbrote y riego por goteo frecuente, para favorecer la floración y crecimiento inicial de la vid; así como también las fertilizaciones correspondientes al inicio de la etapa de actividad vegetativa pre-estival. De la minuciosidad y exactitud de estas tareas dependerá la cantidad y calidad de uva que se obtendrá en la próxima cosecha en los meses de Febrero y Marzo, según se trate de uvas blancas o tintas”

Fernandez Picullo agrega que “el control de malezas es importante, así no se torna competencia en el inicio de brotación. También se pone en marcha y calibra el sistema de riego”, y nota que “algo que no se habla mucho es sobre el control de hormigas cortadoras. Es fundamental el monitoreo y control de las mismas ya que atacan claros enteros en una noche, desfoliando por completo a las plantas”.

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