Por Nicolás Orsini
El nuevo vino blanco de Bira Wines se inspira en las Malvasías europeas para explorar cómo la variedad desarrolla nuevas complejidades a través de la crianza y el reposo bajo velo de levaduras
Bira Wines es un proyecto que vio la luz en 2017 fruto de la búsqueda de las raíces familiares de sus dos socios fundadores, Santiago Bernasconi y Federico Isgró, quienes comparten un profundo vínculo con Italia. Este lazo no sólo define su afinidad por los vinos italianos, sino que también los inspiró a explorar las tierras del Valle de Uco en Argentina, en busca de viñedos antiguos que pudieran ofrecer algo único y distintivo.
Desde el principio, Santiago y Federico se propusieron crear vinos que se diferenciarán de lo común en Argentina. Para ello se enfocaron en la elaboración de tintos con cortes inusuales y en blancos influenciados por su herencia italiana. La producción de Bira Wines es extremadamente limitada, con un enfoque basado en la calidad y la consistencia que se sostiene a partir del meticuloso cuidado que le ponen a cada etapa del proceso, desde la selección de los viñedos hasta la vinificación, dando lugar a vinos con una identidad clara y una personalidad definida.
En cuanto a trayectorias, Santiago Bernasconi es licenciado en Administración de Empresas y tiene una extensa carrera en la industria vitivinícola. Antes de cofundar Bira Wines, lideró áreas comerciales en bodegas locales e internacionales, gestionó bodegas de renombre y fundó una en la Patagonia, demostrando su capacidad para entender y adaptarse a diferentes terroirs y mercados.
Por su parte, Federico Isgró es Ingeniero Agrónomo y Enólogo, se formó en la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza y su pasión por la vitivinicultura lo llevó a Italia, donde vivió y trabajó durante cinco años en la región del Véneto. Durante su estancia, completó un Máster en Vitivinicultura en la Universidad de Siena (Campus Montalcino) lo que le brindó una sólida base técnica y un profundo conocimiento de la tradición vinícola italiana. Esta experiencia no solo enriqueció su visión enológica, sino que también lo conectó más profundamente con las raíces que comparte con Santiago.
Esta unión los lleva a transitar una vitivinicultura en la que buscan explorar lo inusual, realizando -por ejemplo-, microfermentaciones en viñedos que les atraen, con la intención de descubrir y resaltar factores diferenciales que puedan expresarse de manera única en sus vinos. Este enfoque meticuloso y experimental ha sido clave para construir un portfolio de vinos que se distingue por su identidad y carácter.
Y es el Valle de Uco, el escenario ideal para la exploración que llevan adelante Federico y Santiago. Allí, entre viñedos antiguos, Bira Wines encontró un “museo” genético que preserva variedades no convencionales, ofreciendo una riqueza y diversidad que pocos lugares pueden igualar.
Mero Bianco: la Malvasía como guía
Uno de los proyectos más destacados de Bira es Mero Bianco, el flamante lanzamiento que surgió como una extensión natural del enfoque que define a la bodega. Conceptualmente, en Bira Wines siempre han perseguido la fineza y la elegancia, y Mero Bianco es el resultado de esta búsqueda. Y, en particular, de la fascinación que Santiago y Federico sintieron por cómo la variedad Malvasía se expresaba a partir de la crianza.
El desarrollo de Mero Bianco se inició como un experimento inspirado por una Malvasía eslovena que ambos probaron y que había sido criada biológicamente durante tres años. Esta experiencia les dejó una impresión profunda y decidieron explorar cómo la Malvasía, al igual que en Eslovenia, podría evolucionar bajo crianza en barrica en las condiciones particulares del Valle de Uco. Este experimento llevó a la creación de Bianco D’Uco 2022 y, eventualmente, a Mero Bianco.
El viñedo donde se cultiva la Malvasía para Mero Bianco está ubicado en La Arboleda, Tupungato, una zona donde el manejo tradicional de las vides ha sido realizado por la misma familia durante casi 60 años. Este viñedo, plantado originalmente en 1964, se cuida con una atención que ha pasado de generación en generación, con Federico desempeñando un rol más de validación y observación que de intervención técnica.
Mero Bianco se destaca no sólo por su origen, sino también por su proceso de vinificación único. Federico y Santiago describen este vino como uno “sin protocolo”, una expresión de su enfoque libre y creativo en la bodega. La vinificación comienza con la fermentación parcial de la Malvasía con sus pieles, seguida de una crianza en barricas y un aporte de velo de levaduras. Una vez retirado el velo, las barricas se rellenan con vino de la añada siguiente, creando un perfil aromático y gustativo completamente distinto. Es, de hecho, la única Malvasía del país que pasa por un proceso de crianza tan particular.
Mero Bianco y Mero Primo: Un dueto con personalidad
Mero Bianco y su “hermano”, el tinto Mero Primo, comparten la filosofía de Bira Wines de expresar el terroir de manera auténtica. Pero cada uno tiene su propia personalidad distintiva.
Mero Primo es un 100% Syrah proveniente de parrales plantados en 1978 en la zona de La Consulta. Tras su vinificación, reposa durante 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros, con un 50% de las barricas siendo nuevas.
Aunque ambos vinos reflejan la dedicación y el enfoque de Bira Wines, no necesariamente se complementan, sino que se presentan como expresiones independientes y únicas de su terroir de origen y de las técnicas de vinificación aplicadas. Cada uno, en su estilo, ofrecen algo verdaderamente singular.