Por Manuel Recabarren
Durante los últimos años, el nombre de Julio Báez estuvo completamente asociado a un barrio porteño: Villa Crespo. Allí, desde 2019, construyó Julia uno de los proyectos más sólidos y personales de la gastronomía porteña, reconocido de manera consecutiva por 50 Best Latinoamérica y la Guía Michelin. Una cocina con identidad, técnica y algo para decir, siempre.
Ahora, el escenario cambia. El cemento se transforma en montaña y el ritmo urbano se ralentiza, llegando del Valle de Uco. Julio acaba de asumir la dirección gastronómica de Piedra Infinita Cocina, el restaurante de Bodega Zuccardi Valle de Uco, ubicado en Paraje Altamira, Mendoza. Un movimiento que no suena a ruptura, sino a expansión: la misma mirada, otro territorio.
Formado en cocinas como el antiguo Sofitel de la calle Arroyo, Aramburu Bis y Mirazur, Julio llega a Piedra Infinita para sumarse a un proyecto con historia propia. El restaurante abrió en 2016 y, desde entonces, construyó una propuesta íntimamente relacionada al paisaje: un menú de pasos donde el protagonista es el producto regional, en diálogo constante con los vinos del lugar. ¿La Cordillera de Los Andes? Casi un ingrediente más.
El equipo que acompaña a Julio en este nuevo capítulo aporta continuidad y memoria: Aurora García Huescas, con más de quince años dentro de Zuccardi y una extensa experiencia al frente de Casa del Visitante en bodega Santa Julia; y Diego Rodríguez, quien lideró Pan y Oliva, el espacio gastronómico y educativo de Zuelo. Juntos, forman un trío donde conviven distintas miradas, pero un mismo respeto por el producto y el entorno.
“La cocina como lenguaje” señala Julia Zuccardi al referirse a la llegada de Julio y a cómo su mirada personal viene a enriquecer un camino que lleva más de una década de trabajo. En Piedra Infinita, esa idea toma forma en platos que buscan expresar el lugar sin necesidad de obviedades.
Abierto todos los días al mediodía y con cenas de jueves a sábado, Piedra Infinita Cocina entra en una nueva etapa sin perder su identidad. El entusiasmo por el trabajo de Julio en un entorno tan particular ya se hace notar. Sin lugar a dudas, será un éxito.