Por Nicolás Orsini
No todos los movimientos en el mundo del vino tienen la capacidad de marcar un antes y un después. Pero cuando una de las bodegas más emblemáticas del país suma a uno de los enólogos más reconocidos de la nueva generación, algo está pasando. Y merece atención.
Juan Pablo Murgia, elegido Enólogo del Año 2023 por el crítico británico Tim Atkin, fue designado Gerente de Enología en Rutini Wines. La noticia sorprendió y entusiasmó a partes iguales dentro del sector. Por trayectoria, por estilo y por lo que significa su llegada a una casa donde la consistencia y la excelencia han sido pilares durante décadas.
“Rutini es un proyecto que siempre admiré desde que me inicié en esta profesión”, cuenta Murgia. “Fue aspiracional y hoy se concretó. Es una bodega que ha sabido mantener la calidad y la coherencia en el tiempo, algo que realmente impresiona”.
Una dupla que promete: Di Paola y Murgia
El desembarco de Murgia no reemplaza una figura, la complementa. Su incorporación se da para trabajar junto a Mariano Di Paola, director enológico de Rutini desde 1993 y uno de los winemakers más influyentes de Argentina. La idea no es reemplazar experiencia con juventud, sino potenciar la interacción entre dos miradas que se alimentan mutuamente: el conocimiento acumulado de décadas con una sensibilidad contemporánea que busca precisión, identidad y carácter en cada etiqueta.
“En un escenario tan diverso como el actual, donde los estilos se fragmentan y las tendencias se multiplican, el posicionamiento se construye con tiempo, coherencia y trabajo en equipo”, dice Murgia. “Mi intención es integrarme, escuchar al equipo y desde ahí sumar al camino que Rutini ya viene recorriendo con tanto prestigio”.
Viticultura de precisión como hoja de ruta
Si hay un eje que define la carrera de Murgia es el foco en el viñedo. Su mirada está puesta en resaltar la identidad de los lugares, más que en intervenir el vino desde la bodega. “Creo que mi aporte más valioso pasa por la viticultura de precisión. Trabajar sobre los lugares más nobles para hacer viticultura en Argentina es algo que siempre me movilizó, y que sin dudas es lo que quiero profundizar en esta nueva etapa”.
Ese enfoque, que viene desarrollando desde hace años y que lo posicionó como una de las voces más escuchadas de su generación, ahora se alinea con una bodega que viene trabajando con cada vez más énfasis en el concepto de parcelamiento y microvinificaciones, especialmente en el Valle de Uco.
Un equipo que se fortalece
La llegada de Murgia no es un hecho aislado. Rutini Wines viene atravesando una etapa de fortalecimiento del equipo técnico, con la reciente incorporación de profesionales como Martina Galeano, licenciada en Enología y magíster por la Universidad de California, Davis. Con un grupo joven, diverso y altamente capacitado, la bodega apuesta a construir futuro sin romper con su identidad.
“La incorporación de nuevos perfiles forma parte de un proceso natural de evolución”, explican desde la bodega. “Buscamos equilibrar la experiencia acumulada con miradas frescas que aporten innovación, siempre en línea con los valores que nos caracterizan”.
Murgia lo resume así: “Mi prioridad hoy es sumarme al equipo, comprender profundamente la filosofía de la bodega y trabajar de forma colaborativa. Si en unos años se nota una huella, espero que sea el resultado de una evolución natural, basada en la continuidad del trabajo de excelencia que Rutini viene desarrollando».
Un cambio que proyecta
Más allá del impacto interno, la llegada de Murgia también plantea un mensaje hacia afuera. Rutini reafirma su vocación de estar entre las grandes del vino argentino no solo por su historia, sino por su capacidad de adaptarse, atraer talento y mirar al futuro sin perder la raíz.
En un contexto donde los consumidores valoran cada vez más la autenticidad, la expresión del lugar y la consistencia en la copa, el desafío está en cómo evolucionar sin dejar de ser uno mismo. Murgia lo tiene claro: “Seguir consolidando a Rutini como referente en vinos de alta gama, con propuestas que reflejen la identidad de nuestros terruños y el compromiso con la excelencia. Ese es el norte”.
Los próximos años dirán si esta nueva etapa deja una huella concreta en el estilo de la bodega. Pero algo es seguro: con el talento técnico de Murgia y el legado de Di Paola como base, Rutini Wines inicia una fase que promete continuidad, evolución y nuevos matices.