Por Diego Migliaro
Bodega Finca Sophenia, con 25 años de trayectoria, lanzó al mercado su nueva línea Inconsciente. Compuesta por cuatro etiquetas, los vinos que la integran son un puente que une tradición y modernidad, por su expresión y los métodos de elaboración elegidos.
Inconsciente busca nuevas formas de reflejar sensorialmente la autenticidad del Valle de Uco, utilizando para ello la fermentación y crianza en huevos de concreto, donde los vinos pasan seis meses antes de su embotellado.
Respecto de esta autenticidad, Eugenia Luka, Directora de Comunicación, Sustentabilidad & Bio de la bodega y segunda generación de la familia Sophenia, comenta: “Con Inconsciente buscamos que cada vino sea una representación fiel del lugar de origen, invitando al consumidor a una experiencia sensorial que va más allá del simple acto de beber”.
El lanzamiento está compuesto por una línea con cuatro varietales diferentes: Sauvignon Blanc, Merlot Rosé, Criolla y Malbec.
Proveniente de un parral muy antiguo, Inconsciente Criolla se muestra elegante y frutado, con notas a frambuesas frescas, fresa y aromas terrosos que suman una gran complejidad.
El Malbec, el Merlot y el Sauvignon Blanc tienen origen en diferentes cuarteles de la finca que la bodega posee en Gualtallary, donde el equipo agronómico realiza manejos especiales de poda, riego y canopia para obtener viñedos equilibrados que aporten uvas de la más alta calidad.
En nariz, el Malbec presenta ciruelas, guindas y rosas, para luego dar lugar a notas especiadas, acompañadas por los taninos delicados y la textura típica de la zona.
Mientras tanto, el Merlot elaborado como rosado, se expresa con aromas a frutas rojas como frutilla y cereza, con un retrogusto jugoso y una buena acidez que marca su paso por boca.
Por último, el Sauvignon Blanc se muestra con un medio de boca mineral y aromas primarios florales, para luego dar paso a notas características de la variedad: cáscara de lima, quinoto y pomelo rosado, notas de ananá y flores de azahar.
“La elección de variedades como la Criolla y el Merlot responde a un compromiso con la autenticidad. La Criolla refleja la identidad de la vitivinicultura argentina, mientras que el Merlot se beneficia de las condiciones únicas que ofrecen los huevos de concreto, logrando una expresión equilibrada y elegante ideal para lo que buscamos de un estilo rosado con más complejidad”, comparte Joaquín Martin, Enólogo y Gerente de Bodega, acerca del porqué de las variedades seleccionadas para esta línea.
El resultado son vinos frescos y frutados de montaña, donde el enfoque en la técnica y la selección de variedades no solo los hace variados para el paladar, sino que también evocan emociones y recuerdos, facilitando una conexión profunda con el entorno y con uno mismo.
“La elaboración en huevos permite hacer vinos sinceros, genuinos, francos, sin maquillaje, que logran expresar de manera transparente la esencia del terroir. En la analogía con la mente humana, el Inconsciente es justamente aquella verdad que se encuentra en estado de pureza, esa ‘primera escena’ sin acceso de la consciencia, fuente primaria de todo lo que hacemos, decimos y deseamos”, explica Eugenia (quien es además licenciada en Psicología) dando las razones que llevaron a la elección del nombre para la nueva línea.