Escorihuela Gascón y un tributo al legado de una mujer pionera

Por Nicolás Orsini

Hay legados que se forjan en el silencio, bajo la sombra de un gran nombre, pero cuya fortaleza es el verdadero cimiento de la historia. Es el caso de Rosaura Escorihuela Gascón, una figura cuyo compromiso y perseverancia fueron tan vitales para el nacimiento de la bodega como la tierra misma.

En un acto que trasciende la simple etiqueta, Bodega Escorihuela Gascón lanzó Rosaura Malbec 2024, un vino que no solo celebra el terruño mendocino, sino que honra a esta mujer pionera que fue la esposa de Don Miguel Escorihuela y una de las primeras en participar activamente en la elaboración de vinos en Argentina. Su apoyo, aunque discreto, fue la columna vertebral en la gestación de un proyecto que hoy, a más de un siglo, le dedica su más elegante expresión.

Un legado cimentado en valores y visión
El vino Rosaura es una suerte de evocación a esos valores que legó: esfuerzo, constancia y la convicción de dejar una huella perdurable.
«Su nombre y su legado merecían este reconocimiento, porque su aporte forma parte de los cimientos de lo que hoy somos», afirma Rodrigo Nazar, CEO de Bodega Escorihuela Gascón. Por su parte, Matías Ciciani, Director de Enología, destaca que este vino «refleja tanto la fuerza de nuestro terroir en Agrelo como el valor de una mujer pionera en el mundo del vino argentino».

En cuanto al perfil de su consumidor, Ciciani explica: «Con Rosaura Malbec buscamos conectar con un consumidor contemporáneo, conocedor y con sensibilidad hacia vinos que expresan autenticidad y propósito. Es un malbec para aquellos que buscan algo distinto dentro de los malbec argentinos».

El terroir, la enología y el paladar global
Rosaura Escorihuela Gascón Malbec nace en la Finca Agrelo de la bodega, a partir de uvas seleccionadas del Cuartel 14. Este viñedo tiene una condición singular: se asienta sobre un antiguo lecho de río con abundante piedra. Estas condiciones geológicas son cruciales porque favorecen un drenaje natural y obligan a las raíces de las vides a profundizar en busca de agua y nutrientes, lo que incrementa la concentración y complejidad de las uvas.

La elaboración del vino, cuentan desde la bodega, sigue una interpretación enológica moderna. Se aplicó una pre-maceración en frío de 48 horas, seguida de una fermentación controlada a temperaturas por debajo de los 28 grados centígrados.

Posteriormente, sólo el 85% del vino pasó por una crianza de 12 meses, utilizando barricas de roble de 225 litros y foudres de 7.000 litros. Sobre lo que espera resonar en el mercado internacional, Matías detalla: «El consumidor global va a encontrar en este malbec frescura y pureza frutal, gracias a una fermentación controlada y una pre maceración en frío. Es un malbec que dialoga con estilos modernos: fruta pura, taninos pulidos y una acidez vibrante que lo hace versátil y fácil de disfrutar».

En cuanto a su potencial, Ciciani afirma: «Este es un vino con vocación de guarda. Esperamos que, con 5 a 8 años de añejamiento, desarrolle notas más complejas como frutos negros en compota, tabaco, cuero y especias dulces, sin perder su frescura original. Nuestra intención es que Rosaura Malbec no solo sea un homenaje, sino también un vino que gane profundidad con el tiempo».

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