El vino en Damajuana

Por Soledad Gonzalez Odriozola

Es  justo ya que se diga. La calidad de vinos que tenemos en la Argentina, sobre todo desde hace 20 años atrás, también interceptó las guaridas de la Damajuana.

Esos casi 5 litros de vino unidos en un solo envase con varietales legítimos de Torrontés, De Pedro Gimenez, Sauvignon blanc; chenin, malbec zonales, cabernets, bonardas, merlots, blends con pinot noir; sus generosos moscatos, mistelas, oportos y avocados, han resistido el paso del tiempo y han logrado inclusive paladares nuevos.

Hay de todo tipo y color. Y vienen de diferentes zonas de Mendoza (el mayor productor): Del Este, de San Rafael, del Valle de Lunlunta en Maipú, de Luján de Cuyo, del Valle de Uco, y faltan. En el resto de las provincias, las encontramos en Salta, San Juan y La Rioja, con escueta información hasta el momento.

Honra tener que reescribir en hojas de blanco como se derrama el vino de nuevo en un pingüino, porque ella honra lo que lleva de cultura, de tradición y del trabajo de muchas manos que sirven tu “Vino de Mesa”, como si fuera una DO con IG.

La Damajuana es hoy un eslabón que lejos de estar perdido, está al frente de la trinchera como nunca. Porque ha sabido establecer un vínculo de ida y vuelta. Te doy mi damajuana que ni gotas le quedaron contra 4.750 ml = 6 botellas juntas aseguradas de pureza. De puerta en puerta, de boca en boca en los almacenes de barrio.

En Octubre se viene la segunda “DAMAJUANA FEST”, la feria en la que participan Bodegas centenarias, Generaciones familiares, Cooperativas y Pequeños productores que hacen posible visibilizar lo que envuelve su mundo a granel. Será en MENDOZA. Info en redes.

Que el vino siga repiqueteando con su voz.

Salud!!!

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