Por Andrés Lafarge
Este es mi primer editorial en LetrAAS y también el inicio de una nueva etapa para la Asociación Argentina de Sommeliers. Una etapa que nos encuentra conformando una Comisión Directiva verdaderamente federal, integrada por colegas de Mendoza, San Juan, Córdoba, Rosario, Santa Fe y CABA, reflejo del crecimiento, la madurez y la solidez que hoy tiene nuestra profesión a nivel nacional.
Esta diversidad geográfica no es casual. Es el resultado de años de trabajo colectivo, de una profesión que se consolidó en todo el país y de una Asociación que, desde hace 25 años, trabaja de manera incansable para validar, posicionar y jerarquizar el rol del sommelier argentino. La AAS ha sido y sigue siendo una pieza clave en ese camino, construyendo lazos sólidos con la industria vitivinícola y gastronómica, promoviendo la formación continua y actuando siempre con dedicación y profesionalismo.
Gracias a ese recorrido, hoy la sommellerie argentina goza de un reconocimiento que trasciende nuestras fronteras y se proyecta también a nivel internacional. Nada de esto hubiera sido posible sin el compromiso de quienes nos precedieron, de los socios que participan activamente y de una comunidad profesional que entiende que el crecimiento individual se potencia cuando se construye en conjunto.
Esta nueva Comisión Directiva asume el desafío y el compromiso de escribir un nuevo capítulo en la historia de la AAS. Lo hacemos con humildad, con vocación de servicio y con la convicción de aportar conocimiento, trabajo y dedicación para que esta hermosa profesión siga brillando, creciendo y ocupando el lugar que merece.
Los invitamos a acompañarnos en este camino, a participar, a sumar ideas y a seguir construyendo juntos el futuro de la sommellerie argentina.