Por Andrés Lafarge
El pasado lunes 9 de marzo se llevó a cabo una nueva edición del Diploma ASI en la sede del Centro Argentino de Vinos y Espirituosas, en la Ciudad de Buenos Aires. La jornada fue organizada por la Asociación Argentina de Sommeliers, con el acompañamiento de la Association de la Sommellerie Internationale, reafirmando el compromiso de ambas instituciones con la formación y el desarrollo profesional de sommeliers a nivel global.
En esta oportunidad, participaron tres socios sommeliers —James Still, Jerónimo Tellarini y Federico Murga—, quienes asumieron el desafío de rendir una de las certificaciones más exigentes a nivel internacional. La instancia contó además con la participación de Alejandro Rodríguez, Pablo Colina, Andrés Lafarge y Marcela Rienzo, quienes acompañaron y supervisaron cada etapa del proceso evaluativo.
El examen se desarrolló íntegramente en inglés y estuvo compuesto por siete pruebas, organizadas en dos grandes etapas. En la fase teórica, los candidatos se enfrentaron a una cata a ciegas escrita, ejercicios de identificación de bebidas, un cuestionario técnico, la redacción de un ensayo y la elaboración de una carta de vinos basada en criterios de diversidad y coherencia.
En este marco, el cuestionario evalúa la profundidad y el dominio de los conocimientos adquiridos, abordando tanto contenidos clásicos como actuales de la profesión. Por su parte, el ensayo permite apreciar no solo el conocimiento técnico, sino también la capacidad de análisis, la personalidad y la reflexión de cada candidato.
La segunda etapa, correspondiente a la instancia práctica, estuvo orientada a la evaluación de habilidades fundamentales del servicio. Los participantes realizaron ejercicios de decantación y desarrollaron propuestas de maridaje para un menú con identidad y origen definidos. Estas pruebas contemplan especialmente la capacidad de reacción, la correcta aplicación de técnicas de servicio, así como la actitud y el estilo profesional en un contexto de exigencia internacional.
El Diploma ASI se distingue por su rigurosidad y por una estructura alineada con los más altos estándares de servicio a nivel mundial. Este tipo de evaluaciones no solo validan conocimientos, sino que también consolidan competencias clave para el ejercicio profesional del sommelier en escenarios internacionales.
Desde la Asociación Argentina de Sommeliers queremos expresar un especial agradecimiento al Centro Argentino de Vinos y Espirituosas por facilitar el espacio para la realización del examen, así como a Finca Decero, Culpable y Cono Sur por su valioso aporte de insumos, fundamentales para llevar adelante esta instancia.
La Asociación continúa trabajando para generar nuevas oportunidades de formación y certificación internacional para sus socios, fortaleciendo así el crecimiento de la comunidad sommelier en Argentina y su proyección en el ámbito global.
¡Salud y gracias por leer!