Por Nicolás Orsini
Hay movimientos importantes en la vitivinicultura del Norte argentino. Bodega El Esteco anunció oficialmente que Claudio Maza es su nuevo enólogo principal. No es un cambio de rumbo drástico, sino una apuesta fuerte a la continuidad y al conocimiento profundo del lugar: Maza lleva casi dos décadas caminando esos viñedos.
Un mendocino con ADN calchaquí
Claudio tiene 51 años y es oriundo de Philipps, en Junín, Mendoza. Sin embargo, su carrera se define por la altura de los Valles Calchaquíes. Ingresó a El Esteco en 2005 y, hasta esta designación, se desempeñaba como Jefe de Enología de Operación. Es decir, conoce desde adentro la evolución de los vinos de la bodega en los últimos 20 años.
Su perfil es técnico y de terreno. Formado en el desarrollo de la vitivinicultura de altura, su desafío ahora es liderar la elaboración en una región donde los viñedos trepan entre los 1.700 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, como sucede en la finca Chañar Punco.
«En estas dos últimas décadas nuestro equipo ha dejado una huella profunda en la evolución enológica de la región», comentó Maza, marcando que el objetivo es profundizar la identidad de Cafayate combinando tradición y ciencia.
El gigante del Norte
Para dimensionar el desafío, hay que recordar qué es El Esteco. Es la bodega más importante de Salta, manejando unas 750 hectáreas propias y una producción anual de más de 6 millones de litros. Desde allí salen etiquetas que son referencia global, como Altimus, Chañar Punco y la línea Old Vines.
Esta designación se da en un momento dulce para Salta. Si bien la provincia tiene poco más del 1,5% de la superficie de viñedos del país, sus vinos logran precios de exportación que triplican el promedio nacional. En 2024, las exportaciones de la provincia crecieron un 26%.
Con Claudio Maza al frente, la bodega busca seguir empujando ese posicionamiento, mostrando que el NOA tiene un potencial que va mucho más allá del Torrontés y que la «fuerza y elegancia» de la altura siguen siendo su sello distintivo.