Burbujas, cordillera y un desayuno inolvidable

Por Nicolás Orsini

En Mendoza hay un sinfín de maneras de disfrutar el vino. Y si a ese plan le sumamos el amanecer sobre los viñedos, la vista a la montaña y una copa de espumoso para arrancar el día, la experiencia suma un plus indudable. Esa es la nueva propuesta de Bodega Cruzat, pionera y referente en espumosos, que ahora abre sus puertas a una actividad matinal original y deliciosa: desayunos entre viñedos.

Ubicada en Luján de Cuyo, Bodega Cruzat viene marcando el rumbo en la elaboración de vinos espumosos en Argentina. Fundada en 2004 por un grupo de empresarios chilenos junto al reconocido enólogo Pedro Rosell, desde sus inicios apostó por especializarse exclusivamente en espumosos de alta gama elaborados bajo el método tradicional o champenoise.
El objetivo siempre estuvo claro: desarrollar espumosos de alta gama con identidad argentina. Para eso, eligieron viñedos en zonas clave como Perdriel (Luján de Cuyo) y el Valle de Uco (Tunuyán), donde el clima fresco y los suelos ideales permiten obtener uvas Chardonnay y Pinot Noir de excelente calidad, las cepas tradicionales para la elaboración de espumantes.

Desde el inicio, la apuesta fue total: no hay vinos tranquilos en su portafolio. Solo burbujas. Y esa especialización les permitió convertirse en referentes no solo en Argentina, sino en toda la región. La combinación de tecnología, experiencia y un equipo liderado por profesionales apasionados se traduce en vinos elegantes, vibrantes y con personalidad.

Con foco en la calidad, el respeto por los detalles y una mirada innovadora, Cruzat se ha consolidado como la única bodega argentina dedicada exclusivamente a los espumosos. Hoy, sus etiquetas no solo están presentes en todo el país, sino que también se exportan a más de 15 destinos internacionales. Además, todos sus productos cuentan con certificación vegana.

Desayunos con burbujas y vista a la montaña
Es en esa búsqueda constante por acercar el mundo de las burbujas a más personas, Cruzat amplió su propuesta enoturística con una experiencia pensada para quienes quieren empezar el día en un entorno natural, rodeados de viñedos y buena gastronomía.

El Desayuno de Nuestras Raíces incluye café o té, panes caseros y artesanales, mermelada de fruta casera, queso crema, jugo de naranja y agua. Hay opciones vegetarianas y sin TACC. El Premium, mientras tanto, incluye café o té, sándwich de jamón y queso, brioche de jamón crudo y rúcula, chocotorta, jugo de naranja y agua con o sin gas.

Ambas propuestas cuentan con opciones vegetarianas y sin TACC; y la experiencia finaliza con una copa de espumante Cruzat seleccionada especialmente. En el desayuno también está incluido un recorrido completo por la bodega, permitiendo conocer de cerca el proceso artesanal de elaboración de espumosos: desde el trabajo en viñedo hasta la segunda fermentación en botella.

Enoturismo para todos
Estos desayunos se suman a una grilla de actividades pensadas para todo tipo de visitante. Desde degustaciones guiadas, picnics al aire libre o propuestas para familias con niños —como “Cruzat Familia & Niños”, una de las pocas experiencias que integran a grandes y chicos en torno al vino—, la bodega se posiciona como un destino enoturístico integral.

En una provincia que vive y respira vino, Cruzat logra destacarse no solo por su producto, sino por la manera en la que lo comparte. Su nueva propuesta de desayunos invita a un plan distinto que, al mismo tiempo, conecta con una bodega que lleva dos décadas haciendo de la excelencia en burbujas su sello de identidad.

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