Programa de Becas Emiliano Stratico – Latam Wine School: una puerta de acceso al French Wine Scholar

Acercar oportunidades también es construir comunidad. La difusión realizada por la Asociación Argentina de Sommeliers permitió que profesionales argentinos accedieran al Programa de Becas Emiliano Stratico – Latam Wine School, una iniciativa creada para facilitar el acceso a la certificación French Wine Scholar y financiada por la Gérard Basset Foundation. En primera persona, Cándela Pascuarella Leiza, una de las becarias argentinas, comparte cómo esta experiencia está transformando su camino profesional y reafirmando el valor de la formación continua.


1. ¿Qué te llevó a postularte al Programa de Becas Emiliano Stratico – Latam Wine School, financiado por la Gérard Basset Foundation, para cursar el French Wine Scholar?

Me enteré de la convocatoria gracias a un mail de la Asociación Argentina de Sommeliers. Sinceramente, creo que si no hubiera sido por ellos, probablemente nunca me habría enterado de esta oportunidad. Estoy profundamente agradecida porque ese mail terminó marcando un antes y un después en mi carrera.

Cuando leí la convocatoria sentí algo muy particular. Muchas veces uno ve este tipo de oportunidades y piensa que son lejanas o que están destinadas a otras personas. Sin embargo, esta vez fue distinto. Tuve una intuición muy fuerte de que tenía que postularme. Recuerdo que ese mismo día le dije a mi mamá: «Voy a aplicar a esta beca», y ella me respondió: «Ya es tuya». Esa confianza me acompañó durante todo el proceso.

Decidí postularme porque disfruto profundamente de la formación continua. Creo que un sommelier nunca deja de aprender y que Francia, siendo una de las grandes cunas del vino, representa un conocimiento fundamental para cualquier profesional del sector. Además, actualmente trabajo en una vinoteca donde cada vez incorporamos más vinos internacionales y realizamos degustaciones de distintas regiones del mundo, por lo que profundizar en los vinos franceses no solo enriquece mi formación, sino que también aporta muchísimo a mi trabajo diario.


2. ¿Cómo fue el proceso de aplicación y selección? ¿Qué aspectos destacarías de esa instancia?

Fue la primera vez que participé en una convocatoria internacional de este tipo y la experiencia fue muy positiva. La aplicación en sí no fue complicada, aunque sí me llevó bastante tiempo elaborar la carta de intención, porque quería transmitir con honestidad quién soy, cuál es mi recorrido y por qué realmente deseaba formar parte del programa.

La anécdota más divertida fue que me enteré de que había sido seleccionada prácticamente un día antes de que comenzaran las clases. Había perdido por completo la noción de las fechas y, mientras cenaba con un amigo y colega, empezamos a hablar justamente de la beca. En ese momento pensé: «¡Qué raro que todavía no tengo novedades!». Revisé el mail y descubrí que hacía unos días ya me habían enviado la confirmación de que había sido seleccionada.

Al día siguiente tuve una llamada con Emiliano Stratico para conocer el funcionamiento del programa y, apenas unas horas después, ya estaba participando de mi primera clase.

Recibir ese mail fue una alegría inmensa. Hubo sorpresa, por supuesto, pero también fue la confirmación de aquella intuición que había sentido desde el primer momento. Haber sido seleccionada entre alrededor de 900 postulantes argentinos para integrar el grupo final de tres becarios de Argentina —junto con otros dos de Costa Rica— fue una enorme alegría y una gran motivación para seguir creciendo profesionalmente. De alguna manera, también reafirma que el camino que vengo construyendo con tanto esfuerzo va en la dirección correcta.


3. Para quienes no lo conocen, ¿en qué consiste el Programa de Becas Emiliano Stratico – Latam Wine School y qué incluye dentro del French Wine Scholar?

La beca está destinada a sommeliers que desean especializarse en los vinos de Francia y profundizar sus conocimientos sobre su geografía, sus terroirs, las regiones vitivinícolas y los estilos de vino del país.

En Argentina, esta oportunidad forma parte del Programa de Becas Emiliano Stratico – Latam Wine School, una iniciativa creada por Emiliano Stratico para ampliar el acceso a la certificación French Wine Scholar en América Latina. A través de Latam Wine School, institución que dirige y que es centro homologado por Wine Scholar Guild (WSG), Stratico diseñó el programa y obtuvo el financiamiento de la Gérard Basset Foundation, lo que permitió otorgar estas becas a profesionales de Argentina, Costa Rica y México.

El programa se desarrolla entre mayo y octubre, con clases virtuales cada quince días, y culmina con un examen presencial en noviembre, que en nuestro caso rendiremos en la ciudad de Buenos Aires.

Las clases se dictan en español, mientras que todo el material de estudio y el examen final están en inglés, lo que también representa una excelente oportunidad para fortalecer el idioma aplicado al mundo del vino.

También me gustaría destacar el enorme valor de la Gérard Basset Foundation por respaldar económicamente iniciativas de este tipo. Que existan instituciones que invierten en la formación de sommeliers y facilitan el acceso a capacitaciones internacionales es algo que realmente hace crecer a toda la profesión. Del mismo modo, quiero agradecer especialmente a Emiliano Stratico por haber creado e impulsado este programa y acercar una oportunidad de este nivel a nuestra región. Detrás de estas becas hubo muchísimo trabajo y compromiso de su parte, y gracias a esa iniciativa hoy varios profesionales podemos acceder a una formación internacional de excelencia.


4. ¿Cómo viene siendo tu experiencia hasta ahora en el programa y qué aspectos te están resultando más interesantes o desafiantes?

La experiencia viene siendo realmente enriquecedora. Estamos estudiando en profundidad la geografía de Francia, los distintos terroirs, los tipos de suelo, los sistemas de conducción del viñedo y, a medida que avanzamos, también las técnicas de vinificación y las características de cada una de las regiones vitivinícolas.

Uno de los aspectos que más destaco es la forma de enseñar de Emiliano Stratico. Es un profesional con una trayectoria enorme y muy reconocido dentro de la industria del vino, por lo que ya de por sí representa un orgullo poder formarme con él. Pero, además de todo su conocimiento, destaco especialmente su manera de enseñar: explica con muchísima claridad, ejemplifica constantemente y logra que conceptos muy complejos resulten fáciles de comprender. El contenido es intenso y el ritmo de las clases es exigente, pero su forma de transmitirlo hace que el aprendizaje sea realmente muy llevadero.

En lo personal, uno de los mayores desafíos es la geografía francesa. Ya la había estudiado durante la carrera de Sommelier y también mientras preparaba el examen de la Asociación Argentina de Sommeliers, pero todavía no tuve la oportunidad de viajar a Europa. Poder visualizar cada región, comprender las diferencias entre las apelaciones, las variedades y las particularidades de cada zona requiere un gran esfuerzo, aunque justamente eso es parte de lo que más disfruto del programa.

También valoro muchísimo que el programa me impulse a seguir fortaleciendo mi inglés. Si bien las clases son en español, todo el material de estudio y el examen final están en inglés, por lo que representa un desafío adicional y, al mismo tiempo, una herramienta muy valiosa para mi desarrollo profesional.


5. ¿Qué representó para vos, a nivel personal y profesional, haber sido elegida para esta beca?

Representó muchísimo. A nivel personal fue una enorme alegría y una gran satisfacción. A nivel profesional, considero que es uno de los hitos más importantes de mi carrera hasta el momento.

Más allá del resultado final del examen, siento que esta experiencia ya está marcando un antes y un después. Compartir este camino con colegas, acceder a una formación internacional y profundizar en una de las regiones vitivinícolas más importantes del mundo es una oportunidad que valoro enormemente.

Por supuesto, uno de mis grandes objetivos es aprobar el examen y obtener la certificación French Wine Scholar. Poder sumar ese reconocimiento internacional como sommelier argentina sería un orgullo enorme y una motivación para seguir apostando a la formación continua.


6. ¿Cómo creés que esta experiencia va a influir en tu desarrollo como sommelier y en tus próximos pasos dentro de la industria?

Estoy convencida de que esta experiencia va a tener un impacto muy importante en mi desarrollo profesional. En el corto plazo me permitirá aplicar todo este conocimiento en mi trabajo diario y seguir desarrollando degustaciones y experiencias vinculadas a vinos internacionales.

A futuro, uno de mis grandes objetivos es viajar a Francia para recorrer las regiones que hoy estoy estudiando. Creo que conocer los viñedos, caminar sus suelos, entender los paisajes y vivir el terroir en primera persona será la mejor manera de complementar todo lo aprendido durante este programa.

Después de esa experiencia me gustaría comenzar a desarrollar charlas, degustaciones y capacitaciones sobre vinos franceses, además de brindar asesoramiento a restaurantes, vinotecas y wine bars que trabajen con etiquetas de Francia.

Por último, si pudiera darle un consejo a cualquier colega que esté dudando en postularse a una beca internacional, le diría que se anime. Muchas veces pensamos que esas oportunidades son para otros, hasta que un día decidimos intentarlo. Después vendrán los desafíos, el tiempo de estudio, los miedos o las exigencias, pero eso se resuelve en el camino. Lo importante es dar el primer paso. Nunca sabemos hacia dónde puede llevarnos una oportunidad. Si hacemos las cosas con pasión, disfrutamos de lo que hacemos y mantenemos las ganas de seguir aprendiendo, las oportunidades aparecen. A veces, simplemente, hace falta animarse a decir que sí.

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