Por Manuel Recabarren
El mundo del vino no es ajeno a las tendencias. Aparecen modas entre los consumidores, estilos de temporada, técnicas o varietales que divierten a los enólogos. Y, a veces, esas tendencias se instalan, incrustándose en el DNA de la viticultura argentina.
Algo así pasó con la Garnacha. De completa desconocida para paladares locales, pasó a vedette indiscutida, venerada por sommeliers, consumidores entendidos y aquellos que dan sus primeros pasos en el universo vínico. No debería sorprendernos, después de todo, la Garnacha es el décimo varietal más plantado del mundo -séptimo, si sólo consideramos a los tintos-, según declara la Organización Internacional del Vino y la Viña.
En los últimos años pudimos observar cómo las Garnachas de distintos puntos del país ganaron terreno en las vinotecas y cartas de restaurantes. Habrá quien diga que exagero, y probablemente tenga razón: Argentina tiene sólo cincuenta hectáreas de la cepa plantadas en toda su superficie. Pero si hablamos de visibilidad y comunicación, es innegable que la Garnacha ha encontrado un espacio envidiable en nuestro mercado.
A esta fiesta varietal se le ha sumado un nuevo jugador. Unos pocos meses atrás, Luigi Bosca lanzó Apuntes Grenache, esperada adición a la línea más innovadora de la bodega. “Mi primer contacto con la variedad fue en el 2003, cuando tuve la oportunidad de visitar varias bodegas en el sur de Francia y probar vinos recién terminados de fermentar de Grenache”, comenta Pablo Cúneo, director de Enología y Viñedos de Luigi Bosca. “Lo que me sorprendió en aquel momento fue la expresividad de estos vinos y los aromas de frutos rojos combinados con notas picantes y especias como pimienta. Hace un par de años comenzamos a elaborar un viñedo de Gualtallary y volví a encontrar la vivacidad y expresión de aquellos vinos que conocí en aquel entonces. Es por ello que la incorporamos en la colección de Apuntes, una línea que pone en valor el espíritu pionero e innovador que mantenemos en la bodega hace más de 120 años. Esta colección conecta con las raíces de la bodega reflejando la interpretación sensorial de Alberto Arizu (p) en todos los recorridos por sus viñedos desde hace años. Con este lanzamiento, celebramos el arte de innovar con la pasión y dedicación que nos caracteriza. El resultado es un vino fresco y vibrante, versátil y con un marcado perfil gastronómico”.
No sorprende que Cúneo destaque el costado gastronómico de su nueva etiqueta, la versatilidad de la Garnacha la ha convertido en un estimado aliado de sommeliers a la hora de armar maridajes. Se expresa con explosión de fruta roja fresca, notas sutiles a especias o hierbas, fluidez y una acidez que la convierte en el acuerdo perfecto para infinidad de platos. Quienes creen que las Garnachas sólo pueden ser ligeras se llevarán una sorpresa al probar Apuntes Grenache: un 10% de Syrah, plantado entre hileras del mismo viñedo, llega al producto final en una co-fermentación que aporta cierta complejidad e intensidad, sin apagar la vivacidad e identidad de la garnacha.
“Cosechamos las uvas buscando un perfil de fruta fresca. Hacemos una maceración en frío previa a la fermentación. Los trabajos de extracción como pisoneos y remontajes son suaves, buscando color y evitando la extracción excesiva de taninos”, explica Pablo. “Después de dos semanas de maceración, descubamos y conservamos el vino en piletas de hormigón para cuidar la frescura de sabores y aromas”.